Ayer, vimos un video donde nos contaban un poquito quién fue Emmi Pikler. Hoy, y para continuar con este tema, te invito a que leas esta nueva entrada en la que te comparto material acerca del desarrollo postural autónomo.
Tal vez te has preguntado en algún momento cómo acompañar o facilitar el desarrollo postural de tu bebé, bueno, acá te cuento algo...
Lo primero que tenés que pensar es que cada niño es único e irrepetible y cada uno va a desarrollar sus habilidades corporales en el tiempo justo que él necesite, ni antes, ni después.
Ahora bien, los adultos tenemos que aprender a observar a los niños para poder organizarles un ambiente adecuado a sus necesidades e intervenir cuando es necesario.
Uno de los intereses comunes en nosotros, los adultos, es que el niño logre sentarse, pararse y caminar lo antes posible ¡¿Por qué??!...porque pensamos que está relacionado con su inteligencia y entonces los "apuramos" sin tener en cuenta lo que el niño hace o lo que necesita.
El niño que es puesto sobre una manta en el suelo despliega una riqueza de movimientos a través de los cuales aprende por sí mismo acerca de sus posibilidades corporales, aprende a conocerse, aprende sus capacidades y sus limitaciones. De este modo comienza a desarrollar habilidades para sortear estas últimas. Explora, experimenta y estas acciones le van generando un sentimiento de seguridad en sí mismo y en quienes lo rodean que le permite y facilita continuar creciendo.
La tarea del adulto, en este caso, es acompañar al niño asegurando la higiene del lugar, los objetos que se le ofrece y supervisando sus libres movimientos.
A medida que los niños van progresando en sus desplazamientos avanzan en la "conquista" de nuevos territorios. Nos podemos sorprender al verlos en otro ambiente de la casa habiendo llegado reptando o gateando.
Ellos, de manera autónoma, ejercitan posturas que fortalecen sus músculos y caderas. También desarrollan el equilibrio y apoyo de los pies para que cuando menos lo imaginemos, un día nos demos vuelta y nos llevemos la tan grata y esperada sorpresa ¡Mi bebé ya camina!
